Llegó el pitazo inicial en Rusia. Será un mes en el que el planeta vivirá, respirará y se alimentará con fútbol. En la cancha lo que más esperamos ver es Energía…Limpia, por supuesto.
El mundo ha evolucionado, la propia FIFA lo tiene claro: los estadios que alberguen el campeonato mundial, a partir de hoy, deben ser “verdes”. El cambio es ahora.
Mucho más allá de la cita orbital con el gran deporte de las masas, los ejemplos – que nos hacen soñar despiertos (no son el futuro; se trata del presente) – demuestran que la humanidad está conectada con la sostenibilidad. Eso es, ni más ni menos, energía limpia.
En esta galería presentamos algunos de los estadios de fútbol más avanzados en el ámbito internacional; aquellos que se valen del principio de la eficiencia energética para funcionar:
El principal estadio del mundial de Rusia 2018 está certificado como “verde”.
El Luzhniki de Moscú cuenta con un sistema de “ahorro energético” de avanzada: calefacción, ventilación y aire acondicionado completamente monitoreados con un sistema de seguimiento y control que permite en todo momento conocer los niveles de consumo energético.
La iluminación es inteligente utilizando 100% tecnología LED.
Además incorpora desarrollos de ahorro de agua, y tiene un número importante de plantaciones y espacios verdes a su alrededor.
El “Spartak” de Moscú está en la jugada de la eficiencia energética.
Ha obtenido la certificación BREEAM sobre “uso sostenible”.
Con una imponente fachada que cambia de colores dependiendo de los equipos que jueguen, la reducción de energía en iluminación – empleando sistemas LED en el estadio y sus alrededores – llega a un 70%.
Fue construido con materiales amigables con el medio ambiente y cuenta con soluciones innovadoras de reciclaje.
El “Kasan Arena”, donde se enfrentará la Selección Colombia a Polonia, fue el primer estadio del mundial que obtuvo el premio RUSO para estadios de fútbol con estándares ambientales.
Está a la vanguardia en ahorro energético, ahorro de recursos y en manejo de residuos.
Esperemos que también sea escenario de juego limpio y energía tricolor.
Viajando por el mundo encontramos al monumental estadio Nacional “Mané Garrincha” de Brasilia, Brasil.
Lleva el nombre de uno de los grandes mundialistas de todos los tiempos y tiene un enorme sistema solar fotovoltaico de 2,5 MWp instalado a lo largo del perímetro del techo.
A lo que se suma el avanzado sistema de recolección de aguas lluvias y unas innovadoras instalaciones deportivas aledañas servidas con generación del propio estadio.
El mítico “Mineirão” de Belo Horizonte es, en realidad, una gran planta de energía solar interconectada a la red.
Con una capacidad instalada de 1,4 MWp, sus 5.910 módulos, producen energía para más de 900 hogares al año.
Fútbol que es energía real.
Este estadio merece una mención aparte; está totalmente “fuera de concurso”. Es visionario, incluyente y sostenible en todos los sentidos de la palabra: ambiental, económica y socialmente.
Se trata del “Morro da Mineria” en las favelas de Río de Janeiro, Brasil.
Es el primer estadio del mundo en el que los propios jugadores generan la energía. Lo hacen a través de más de 200 baldosas/grama con tecnología cinética que transforman el movimiento de los atletas en energía para alimentar las luminarias del escenario.
¡Energía Limpia para la humanidad!
El estadio Nacional de Kaohsiung de Taiwan es una verdadera serpiente eléctrica.
Genera energía para mucho más que los 55,000 espectadores que le caben.
Cuenta con un sistema solar de 1 MWp con 279 inversores de 3,6 kW cada uno y 8.844 módulos solares que cubren una superficie de 14.155 metros cuadrados a lo largo del techo en forma de anguila.
El Nuevo “San Mamés” de Bilbao, España, hogar del Athletic Club, es el primer campo europeo en conseguir la certificación LEED (Leadership in Energy and Enviroment Design). Sello que mide la sostenibilidad integral de la edificación. Incluye el ahorro de energía y agua, el uso de materiales de bajo impacto ambiental, la calidad del ambiente interior, la innovación y el diseño.
Alamania no se podía quedar atrás. El “Signal Iduna Park” de Dortmunt, siempre repleto, es uno de los estadios más eficientes del mundo.
Toda la energía del complejo, incluyendo las instalaciones de la emblemática institución futbolística, es auto-generada. Escenario considerado como 100% verde.
Y lo que nos depara Qatar 2022 es eficiencia, tecnología e innovación.
Los estadios, además de ser modulares, entre otras características, contarán con tecnología individual de enfriamiento carbono-neutro, tendrán energía solar térmica y fotovoltaica con renovada potencia, así como sistemas de recirculación de aire de última generación.
Nos espera mucho fútbol: verde, eficiente y energético.
¡Que ruede el balón!