Rodeados de objetos desechables y de la omnipresencia del plástico, resulta refrescante encontrar emprendimientos que no sólo desafían el status quo, sino que lo hacen con una creatividad que nos hace decir: “¡Qué chimba!”.
Así es Flub Studio, la brillante iniciativa de Mateo Zuluaga, que está redefiniendo el diseño de iluminación, a través de la sostenibilidad.
En Energía Limpia tuvimos la oportunidad de conversar con Mateo, un visionario que está iluminando el camino hacia un futuro más verde, una lámpara a la vez, y como dice él: “tener una marca sostenible no es nada si no llega a nadie”, por lo cual, nos comprometemos con el desarrollo, y los invitamos a ver la entrevista realizada por nuestro director, Juan Daniel Correa, en nuestra cuenta de Instagram: @energialimpiaglobal.
El ADN de Flub Studio
Desde el primer momento, Mateo deja claro el corazón de su proyecto. Cuando le preguntamos sobre la esencia de Flub Studio, su respuesta es contundente y llena de orgullo: “Una marca de Medellín para el mundo, que busca que los espacios se vean una chimba, por medio del diseño consciente”.
Flub Studio ha encontrado una manera de crear objetos de diseño que son bellos, funcionales y, lo más importante, sin utilizar plásticos vírgenes, ya que sus lámparas son hechas con materiales de Carbono Cero; almidón de maíz y un biopolímero a partir de plástico reciclado.
Sus diseños conscientes y sostenibles cobran sentido desde el pensamiento base, desde cada idea: “que los objetos tengan una funcionalidad clara; que no se conviertan rápidamente en basura”.

¿Qué busca solucionar Flub?
La contaminación por plástico es uno de los mayores desafíos ambientales de nuestro tiempo. La acumulación de residuos plásticos impacta nuestros ecosistemas, nuestra salud y el futuro del planeta. Flub Studio aborda directamente este problema al interceptar y transformar materiales que de no ser tratados a tiempo, tardarían décadas en descomponerse.
A su vez, Flub tiene como objetivo: “aportar ese granito de arena y darle un freno al fast fashion, que es lo que nos tiene más jodidos en todo el mundo”, como explica Mateo. Por ende, cada objeto cuenta una historia de transformación, recordándonos que los residuos pueden ser la materia prima para creaciones extraordinarias, íconos de una economía circular.
En Energía Limpia, celebramos iniciativas como la de Mateo Zuluaga y Flub Studio, que demuestran que la creatividad y el compromiso con la sostenibilidad no sólo son posibles, sino que son la clave para un futuro más iluminado.





