Este emblemático estadio soporta gran parte de su funcionamiento en paneles solares y un sistema de baterías reutilizadas.

Aunque parezca inaudito el sistema de almacenamiento energético más grande para un edificio comercial en Europa no está en una multinacional o en un gigante tecnológico o en un centro comercial, este se encuentra en un estadio de fútbol.

El Johan Cruyff ArenA (antes conocido como Amsterdam ArenA) alberga en su interior un complejo sistema de almacenamiento de energía con base en baterías de autos electricos reutilizadas que se alimentan de diversas fuentes, entre ellas la energía solar.

4.200 paneles solares cubren el techo del estadio y 148 baterías reutilizadas, reúnen una capacidad de tres megavatios que permiten que este estadio sea considerado uno de los estadios más sostenibles del mundo. La arena es capaz de producir electricidad de emergencia y es un estandarte de la eficiencia energética, esto le ayuda a reducir el uso de generadores diésel y a minimizar la carga sobre la red eléctrica de la ciudad cuando alberga espectáculos o eventos deportivos.

El éxito del sistema utilizado en el estadio se basa en dar una segunda oportunidad a las baterías de autos eléctricos antiguas. Cuando estas baterías llegan al final de su vida útil en los automotores, a pesar de perder su autonomía inicial, todavía son capaces de almacenar grandes cantidades de energía y ser usadas en sistemas de almacenamientos en hogares, edificios y empresas. Un ejemplo de que las tres R (Reducir, Reciclar y Reutilizar), energía limpia y eficiencia energética pueden lograr grandes trasformaciones si se conjugan de la manera adecuada.