En un mundo donde el fast fashion amenaza con enterrarnos entre desechos, emerge desde Bogotá una luz brillante que redefine el futuro de la moda y la sostenibilidad. Presentamos a Trama, un emprendimiento visionario que no sólo recupera lo que otros descartan, sino que lo transforma en arte, utilidad y, sobre todo, en un poderoso mensaje de esperanza.
De la mano de sus fundadoras, Alejandra Arenas y Juliana González, Energía Limpia se adentró en el fascinante universo de Trama, Tramadas o Me Trama, donde cada nudo cuenta una historia de impacto positivo.
Les compartimos la entrevista con nuestro director Juan Daniel Correa, en el canal oficial de Energía Limpia:
Una metamorfosis…
La trayectoria de Trama es tan orgánica como sus propios productos. Lo que comenzó como una ingeniosa propuesta de confección artesanal – esas hamacas que nos invitan al relax, confeccionadas con residuos textiles – ha evolucionado hasta convertirse en una auténtica “textilera de transformación de residuos” como nos explica Alejandra con una sonrisa contagiosa.
“Hoy ya hacemos cualquier cantidad de textiles; tapices, tapetes, hamacas, cojines, de todo”, enfatiza. Es decir, si antes las personas eran ajenas a los productos reciclados, ¡ahora pueden vestir su hogar con ellos!
Residuos con propósito
La magia de Trama reside en su materia prima. “Las telas que usamos son telas residuales de producciones de marcas de la industria de la moda en Colombia”, recalca Juliana, desvelando el corazón verde del emprendimiento.
Desde retales de grandes producciones de marcas como Baobab, Onda de Mar y Saudade de Você, Trama rescata aquel “desperdicio” que, de otro modo, acabaría incinerado o en vertederos.
Aquí es donde la artesanía se convierte en alquimia: “Nosotras los recuperamos y a mano se corta, se anuda, y se sacan nuevos hilos para tejer en telar todo lo que hacemos” detalla Juliana. Un proceso que no solo honra el trabajo manual, sino que reinventa el ciclo de vida del tejido.
La moda, una hilo que necesita reparación
No es un secreto que la industria de la moda ostenta el dudoso título de ser la segunda más contaminante del planeta. Trama no solo es consciente de ello, sino que se ha propuesto ser parte activa de la solución. Aunque aún no abordan los residuos posconsumo (la ropa que ya no usamos), su impacto en los desechos preconsumo (los que se generan en fábrica) es monumental.
“Todo el modelo de negocio de Trama está basado en la sostenibilidad, es el norte estratégico de nuestro proyecto”, enfatiza Alejandra. Para estas mejores amigas, la sostenibilidad no es un añadido, es el ADN de su empresa, un pilar que las impulsa a innovar y a inspirar a otros.

Tejiendo impacto social
El propósito de Trama trasciende la transformación textil. Es una iniciativa con un profundo compromiso social. “Hoy en día trabajamos con tejedores artesanos en Bogotá”, nos cuenta Juliana, destacando la generación de nuevas oportunidades.
“La idea es que podamos capacitar cada vez más a las personas a hacer lo que Trama hace”, explica Juliana. “Nuestras telas están llenas de nudos; les toca cortar, anudar (…) son oficios nuevos que estamos trayendo, cómo la nueva artesanía que hoy en día se llama: la neoartesanía.” Trama, por ende, no sólo crea productos para el mercado, sino que también potencia saberes y empodera comunidades.
El mito de la calidad: desafiando preconcepciones
Uno de los grandes desafíos de Trama es romper con la idea errónea de que lo reciclado es de menor calidad. “Lo que nosotras queremos hacer es poder brindarles la mejor calidad para que las personas que están del otro lado de Trama entiendan que los residuos sí se pueden transformar con una alta calidad y no necesariamente por ser algo transformado o reciclado es malo o menor”, afirma Alejandra con una convicción que desarma cualquier prejuicio.
¿Hay negocio en la sostenibilidad? Trama dice: ¡Un rotundo sí!
La pregunta clave que muchos se hacen en el ámbito del emprendimiento sostenible es: ¿resulta viable económicamente? “Sí, es negocio trabajar con residuos textiles,” asegura Alejandra con firmeza, aunque admite que “tiene sus complejidades.”
Para Juliana, parte de la tarea es que el consumidor entienda el valor intrínseco de cada pieza de Trama: el impacto ambiental positivo, el apoyo a la artesanía local y el compromiso con un futuro más limpio. No es solo un tapiz o una hamaca, es una declaración de principios.
Desde Energía Limpia, y a través de nuestra alianza sostenible con Páramo Impacta, aplaudimos la labor de Trama, homenajeándolo como el “Emprendimiento más sostenible” de la Octava Edición de la Feria Vassar, 2025.
Alejandra y Juliana no solo están tejiendo telares, están tejiendo un nuevo paradigma para la industria, donde la creatividad, la sostenibilidad y el impacto social se entrelazan para construir un futuro más brillante.
Trama es la prueba viviente de que, con hilos de ingenio y compromiso, podemos dar una segunda vida a lo que otros llaman desecho y, al mismo tiempo, revitalizar nuestra forma de consumir y vivir.





