Por Juan Daniel Correa Salazar · Editor de Energía Limpia
Octubre de 2025
Colombia ante su hora eléctrica
Colombia vive una transformación más que tecnológica: es cultural y política.
La transición energética en Colombia 2025 refleja esa complejidad. El país posee una de las matrices más limpias de América Latina —70 % hidráulica y una participación renovable en aumento—, pero enfrenta un reto estructural: garantizar confiabilidad, inversión y acceso justo en plena transformación del sistema energético.
En el Future Energy Summit (FES) 2025, celebrado en Bogotá, esa tensión se convirtió en diálogo abierto. No se habló del futuro en abstracto, sino de un presente que exige ejecución y decisiones.
Las voces de ingenieros, reguladores, inversionistas y protagonistas del sector coincidieron: la transición ya comenzó, pero solo avanzará si el país alinea regulación, redes y confianza.
La inteligencia artificial también se sumó a la conversación: una herramienta capaz de anticipar fallas, equilibrar la red y optimizar consumo. La IA no reemplaza la experiencia humana: la amplifica. La transición será energética, pero también cognitiva.
Transición en plural: sumar, no reemplazar
“Colombia necesita energía… no solo para la descarbonización, sino para que la energía sea confiable y eficiente. Pese a las dificultades, se está demostrando que sí podemos, y los colombianos quieren las energías renovables.”
— Alexandra Hernández, presidenta de SER Colombia
Su afirmación sintetizó el espíritu del encuentro: no se trata de sustituir, sino de sumar.
La transición no es un cambio abrupto, sino una adición energética: más tecnologías, más actores, más resiliencia.
Héctor Núñez (Sungrow) lo planteó con pragmatismo:
“El problema no es técnico. Son los permisos y la velocidad de los procesos. Si las líneas de transmisión no crecen al ritmo de las plantas, tendremos un problema de confiabilidad.”
Laura Benages (Grupo Elecnor) complementó la idea:
“El liderazgo energético no se mide por velocidad, sino por consistencia. Anticiparse, planear y optimizar procesos será tan importante como construir megavatios.”
Inteligencia artificial y datos: el nuevo músculo del sistema
La innovación ya no se limita a la infraestructura física: ocurre en la información.
Las redes inteligentes, los algoritmos predictivos y los gemelos digitales son ahora parte esencial del sistema eléctrico.
Miguel D’Alessio, CEO de Siemens Colombia, lo expresó con claridad técnica y visión de futuro:
“Estamos entrando en una etapa en la que la inteligencia del sistema será tan importante como su capacidad instalada. Sin datos en tiempo real, la red se vuelve ciega. La IA no reemplaza la ingeniería: la vuelve más precisa, más segura y más humana.”
La gestión de datos será el verdadero motor de la estabilidad energética. En Colombia, la digitalización de redes y la IA aplicada al mantenimiento predictivo ya empiezan a reducir costos y prevenir apagones.

Asistentes atentos durante las sesiones del Future Energy Summit 2025, celebrado en Bogotá.
El diálogo técnico y regulatorio marcó la jornada, con debates sobre confiabilidad, digitalización y el papel del almacenamiento en la transición energética.
Almacenamiento: el punto de equilibrio
Si hubo un consenso en el FES, fue éste: sin almacenamiento, no hay transición.
Los sistemas BESS (Battery Energy Storage Systems) ya no son experimentales: son una necesidad estratégica.
Freddy Mendoza (Risen) lo resumió con precisión:
“La tecnología ya está, los costos bajaron, la vida útil creció. Lo que falta son reglas estables y señales de confianza para que el financiamiento fluya.”
El proyecto 701-103 de la CREG propone reconocer los BESS como activos de red y remunerar sus servicios. Si se aprueba, permitirá integrar más energía solar y eólica, estabilizar frecuencias y reducir pérdidas.
Generación distribuida: energía desde el territorio
La transición también se escribe en plural desde los techos, fincas y comunidades.
Camilo Jaramillo, fundador de Hybrytec, lo expresó con visión estratégica:
“Este es un mercado que apenas despunta. Tenemos una regulación que nos permite operar, y las oportunidades son enormes. Si están pensando en entrar, háganlo: los proyectos ya están cerrando. Colombia está preparada para subir el techo, al menos a tres o cinco megas. La autogeneración creció diez años sin depender de la política, y la generación distribuida seguirá ese camino.”
Su mensaje trasciende lo técnico: democratizar la energía implica permitir que ciudadanos, empresas y territorios sean productores activos.
La descentralización ya no es alternativa: es destino.

La agenda del FES2025 giró en torno a la acción y la ejecución: del discurso a la energía real.
Panelistas y expertos coincidieron en que el futuro energético colombiano se construye desde la confianza, la regulación y la innovación tecnológica.
Regulación y confianza: la base invisible
“Lo que hoy amenaza al sector no es la tecnología, sino la pérdida de confianza. Sin seguridad jurídica ni reglas estables, no habrá financiación ni ejecución.”
— Amylkar Acosta, exministro de Minas y Energía
Sin estabilidad regulatoria, las subastas se detienen y los proyectos se enfrían.
Con ella, el país puede atraer capital verde, innovar y planificar más allá del ciclo político.
La confianza —esa palabra invisible— se volvió el recurso más escaso y el más determinante de la transición energética en Colombia 2025.
Una energía presente
Desde la sala del Hilton, entre ingenieros, banqueros y líderes sociales, sentí que el país ya no debate si debe avanzar: está avanzando.
Los proyectos existen, los contratos se firman, las tecnologías se prueban.
Y más allá de los megavatios, hay algo que no aparece en las gráficas: la energía humana que empuja la técnica.
Si el sector privado, el gobierno, los inversionistas, los consumidores y las comunidades cumplen su papel, la energía limpia no será un ideal, sino una realidad.

Juan Daniel Correa, editor de Energía Limpia, durante el Future Energy Summit 2025 en Bogotá — un encuentro donde innovación, sostenibilidad y energía se encontraron para debatir el rumbo de la transición energética colombiana.
El evento reunió a líderes del sector eléctrico, inversionistas y desarrolladores de proyectos que impulsan la transición energética en Colombia.
Glosario para navegar la transición
BESS (Battery Energy Storage System): sistemas de baterías que almacenan y entregan energía, estabilizando la red.
CAPEX / OPEX: inversión inicial frente a costos operativos; su equilibrio define la viabilidad.
Hibridación PV + BESS: plantas solares combinadas con almacenamiento.
Respuesta a la demanda: consumo flexible para reducir picos y optimizar costos.
Cargo por confiabilidad: pago que garantiza energía disponible en emergencias.
Grid-forming / Inercia sintética: tecnologías que estabilizan redes renovables.
Generación distribuida: producción cerca del consumo, con impacto local.
Transmisión: infraestructura crítica que une generación y demanda.
Adición energética: sumar tecnologías sin sustituir abruptamente.
IA energética: inteligencia artificial aplicada a redes, consumo y mantenimiento.
Conclusión
El Future Energy Summit 2025 confirmó que la transición energética en Colombia 2025 ya no es promesa: es proceso.
El reto no está en la falta de recursos, sino en alinear regulación, infraestructura y ejecución.
Colombia tiene energía natural, tecnológica y humana.
Lo que sigue es conectarla con método, actitud y acción.
Desde Energía Limpia, seguiremos observando, narrando y participando —porque la energía, cuando se comparte, se multiplica.





